Ciudades asociadas

Madrid

El Madrid ilustrado: una ciudad a la medida de una nueva dinastía.

A la llegada de la dinastía de los Borbones en el albor del siglo XVIII España, tras una larga Guerra de Sucesión que se sumó a un dilatado periodo de recesión económica, se encontraba en la necesidad de buscar soluciones que ayudaran a salir del estancamiento. La nueva dinastía traía consigo una nueva visión para enfocar lo problemas que aquejaban al país, desde la economía al urbanismo. Felipe V inaugura una forma distinta de gobernar heredada de su país de origen –Francia- , una de las premisas que el rey adoptó para modernizar al país que recién llegaba fue la reorganización del aparato del Estado, basándose en dos principios: absolutismo y centralización. Es decir las reformas se iban a emprender de arriba abajo, el cambio vendría  desde arriba y afectaría a todas las facetas de la sociedad, incluso a las costumbres.

Uno de los aspectos que más les preocupaba a los nuevos monarcas que gobernaron nuestro país entre 1700 y 1788 ( Felipe V, Fernando VI y Carlos III), fue el de mejorar la imagen de la capital del reino, la capital tenía que ser fiel reflejo de la importancia del país que gobernaban. Pero se encontraron con un problema, Madrid era ya una ciudad con una estructura urbana muy consolidada que hacía difícil grandes proyectos que la renovaran, sobre todo si se partía de los presupuestos de una concepción francesa del urbanismo. Por ello optaron por  proyectos que afectaron a la periferia y por la construcción  de edificios emblemáticos y significativos.

El primer objetivo fue dotar a la monarquía de una residencia que fuera fiel reflejo del carácter de grandeza con que se quería revestirla. Felipe V (1700- 1746) encomendó su construcción a arquitectos extranjeros, Fillippo Juvara, que hace un primer proyecto y, al morir este hereda el encargo su discípulo Giovanni Battista Sacchetti, que realiza un proyecto más contenido que el de su maestro, pero dotado de indudable elegancia y brillantez.

Uno de los aspectos que más preocuparon a los monarcas ilustrados fue la sanidad, en ese sentido intentaron cambiar costumbres, mejorar las infraestructuras de alcantarillado de la ciudad, dotar a la población con mejores instituciones sanitarias, es el caso del Hospital General de Atocha, hoy Museo Nacional Reina Sofía, que se construyó con un proyecto de José de Hermosilla en 1755, siguiendo el modelo de este tipo de instituciones que se construían ya en Europa.

Mientras, la ciudad seguía expandiéndose hacia el noreste, a lo largo del eje de la calle de Alcalá camino de Guadalajara, que partía de la Puerta del Sol, entonces verdadero centro neurálgico de la ciudad y tenía como hito importante la Puerta de Alcalá. En torno a él surgen nuevos edificios que dan cabida a las necesidades de una administración moderna. Es el caso de la Casa de Correos, hoy sede del gobierno de la Comunidad de Madrid, Jaime Marquet la construía en 1768. Uno de los empeños del reinado de Carlos III (1759-1788) fue dotar al país de una red de comunicaciones que favoreciera el comercio y cohesionara el territorio, en esa línea se inscribe la red de caminos y el servicio de postas que creó. Pero a la vez que se construía el edificio que albergaría los nuevos usos, se definía el espacio urbano favoreciendo la centralidad que se le pretendía dar a esta zona de la ciudad.

Carlos III ha pasado a la historia como uno de los monarcas que más hizo por Madrid, quería una imagen de la ciudad con el exorno adecuado y la limpieza que debía de tener una capital europea. Para ello se rodeó de profesionales capaces, uno de los más destacados además de Sabatini, autor de otro de los edificios creados para albergar a la nueva administración –el Ministerio de Hacienda-, es Juan de Villanueva, quizás el arquitecto que mejor se identifique con los presupuestos de la Ilustración. Villanueva se ocupó de dotar a la ciudad de contenedores dedicados a la investigación científica, otro de los objetivos del gobierno de los primeros Borbones, construyó el Jardín Botánico, el Gabinete de Ciencias Naturales – hoy Museo del Prado – y el Observatorio Astronómico. Estos tres edificios se alinean en un eje que se encargó de urbanizar Hermosilla convirtiéndolo en el eje urbano que mejor define al urbanismo ilustrado, dos fuentes lo adornan Neptuno y Cibeles, y la intención fue prolongarlo hasta Atocha, hoy es uno de los espacios más representativos del Madrid cultural.

Quizá, vista con la perspectiva que nos da el tiempo, los resultado de aquella revolución desde arriba no fueron lo que aquellos monarcas soñaban, pero las huellas de sus obras han permanecido, algunas de ellas con incuestionable éxito.

Resto de asociados:

Asociación internacional de ciudades y entidades de la ilustración

Secretaría General.
Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM)
Quevedo, 10 · 46001 · Valencia · España

Proyecto financiado por